Orgonita nº 50


Orgonita en forma de colgante que consta de semicircunferencia de 3,7 cm de diámetro. Se sujeta con cordón de cuero natural de 3 mm de espesor y  45 cm de largo con cierre mosquetón en tono plata y cadenita extensora de 5 cm. para ajustar su largo según convenga.  

Compuesta por:

Árbol de la vida* en tono plata en su parte central.
Incrustaciones en cobre
Pan de plata
Polvo de cuarzo
Turquesas*
La pieza está rematada con destellos cobrizos y dorados

Todo ello encapsulado en resina de alta transparencia que otorga a la pieza resistencia y durabilidad. Las piezas permanecerán inalterables en el tiempo.




*Significado:

El Árbol de la Vida – El Crann bethadh

No cabe duda de que los árboles tienen una gran importancia en la cultura celta. La vida de los hombres está íntimamente relacionada con los bosques. Éstos les proporcionan protección, cobijo, la leña que alimenta las hogueras y en ellos se abastecen de caza y frutos necesarios para su alimentación.

Algunos árboles como el roble, son elementos sagrados a los que los celtas guardaban un profundo respeto. Los druidas utilizaban los bosques como aulas donde impartían sus enseñanzas y conocían profundamente los secretos de las plantas, de las cuales extraían los ingredientes principales de sus remedios medicinales y sus pócimas.

El árbol establece la comunicación entre los tres niveles del cosmos: el subterráneo, por sus raíces; la superficie de la tierra, por el tronco; y el cielo, por la copa y sus ramas. Es por tanto el eje del mundo que establece la relación entre la tierra y el cielo. El árbol de la vida surge de un recipiente, una vasija que simboliza a la madre tierra, de la que nace toda la vida.

El Árbol de la Vida es también conocido, en muchas creencias, como el Árbol del Conocimiento, o el Árbol del Mundo, o Árbol Cósmico. Une el cielo y la tierra, y representa a toda la creación. Sin embargo, también hay culturas que lo diferencian del Árbol del Conocimiento, que representa el bien y el mal.


* Propiedades:

Los aztecas la llamaban “Piedra de los dioses” y la usaban como amuleto contra el mal, así como en máscaras y cuchillos ceremoniales.

En el antiguo Egipto se veneraba esta piedra como piedra de la diosa Hator, considerándose como un regalo que la misma diosa había entregado a la humanidad.

Los árabes la llamaban “piedra de la suerte” y los turcos “talismán del jinete”. Se dice que Cristóbal Colón y Vasco de Gama siempre llevaban una pieza de turquesa en sus viajes.

Se lleva consigo para atraer nuevas amistades, estar alegre y sereno y estimular la belleza. Aporta el equilibrio emocional y ayuda al crecimiento personal, por lo que es muy recomendable para personas que son excesivamente emotivas, ansiosas o estresadas.

Promueve la autorrealización, ayuda a solucionar problemas creativamente y calma los nervios cuando alguien tiene que hablar en público.  Produce calma interna al tiempo que nos mantiene alerta y ayuda a la expresión creativa.

Si queréis saber algo más sobre las turquesas podéis consultar la orgonita nº 8 donde os amplío algo más esta información.

Y ahora a por nuestro último árbol de la vida de hoy! el nº 51!

Mari


 

No hay comentarios :

Publicar un comentario

¡Gracias por seguirme!