Pulsera Trébol nº 5


Orgonita en forma de pulsera  que consta de semicircunferencia de 3 cm de diámetro que se sujeta a la muñeca con 4 tiras de cordón de cuero negro de 3 mm de espesor adornando la orgonita con dos piezas de zamak en tono plata en ambos lados.

Los componentes de zamak así como su cierre de seguridad llevan un baño de plata de 5 micras.

Opciones a cuero blanco, chocolate o tono natural bajo petición.


Compuesta por:

Trébol de cuatro hojas * en tono plata en la parte superior central
Amatistas*
Cuarzo rosa
Polvo de cuarzo
Puntas de cobre

Todo ello encapsulado en resina de alta transparencia que otorga a la pieza resistencia y durabilidad. Las piezas permanecerán inalterables en el tiempo.


*Significado:

Es una variación infrecuente del trébol de tres hojas. No se sabe con precisión si la mutación genética se debe a circunstancias naturales o si son producto de la acción del hombre, pero según la tradición popular, las hojas de éste tipo de tréboles traen buena suerte a quienes las encuentran accidentalmente y dicha cualidad sería mayor durante la noche de San Juan.

Desde tiempos milenarios encontrar tréboles de cuatro hojas es sinónimo de buena suerte. Esta planta proviene del Reino Unido, donde en la antigüedad se creía que mediante ellos era posible ver a los demonios y espantar a los malos espíritus.

Según la leyenda cada una de las hojas significa algo, siendo la primera “esperanza”, “fe” para la segunda, “amor” para la tercera y “suerte” para la cuarta hoja. 

De entre todas las historias que he leído una leyenda es la que más me ha gustado, y es que se dice que las hadas utilizan el trébol de cuatro hojas para recobrar fuerzas, basándonos en esta leyenda se recomienda contar con un trébol de cuatro hojas para recuperarse a todos los niveles y deshacernos del estrés acumulado.


*Propiedades:

Se dice que la amatista purifica y limpia el cuerpo y la mente. Favorece la comprensión y la persuasión. Es una piedra que consuela en el dolor y proporciona alivio en los momentos de angustia.

Es adecuada para los sistemas nervioso y endocrino, además de ser un gran estabilizador anímico y es excelente para mitigar el enojo, el estrés y la depresión. 

Tiene el poder de influir en los ambientes de discordia y hacerlos agradables y sinceros, purificando y armonizando el ambiente en que se vive ó trabaja, transmutando las energías negativas en positivas.

Sirve de protección, paz y espiritualidad pues no permite la tristeza ni la injusticia.

Por su proyección de luz ultravioleta es muy empleada por los médicos y los sanadores.

Está relacionada con los chakras coronario y tercer ojo.

¿Sabéis que también se la conoce como la "Piedra del Sentimiento"?

Pues sabed que está indicada para entregar a personas que hayan perdido a un ser querido, o que se encuentren sufriendo una grave enfermedad, incluso para emplearla en nosotros mismos si hemos pasado por algún trance similar.

Es una piedra maestra, un cristal altamente protector. Las piedras grandes de amatista (drusas o geodas) se utilizan mucho en centros de salud, cuartos de meditación y salas de espera pues llenan el espacio con vibraciones relajantes, neutralizan la energía negativa y liberan energía bloqueada. Se dice que cuanto más oscura es la amatista más fuerte su efecto.
 
Besos

Mari

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